jueves, 30 de octubre de 2008

MEMORIAS DE LA LESBIANA INVISIBLE, anotaciones que podrían ser reflexivas, si no les faltara cuerpo

TEXTO: SONIA GONORAZKY
DIBUJO: AYELÉN BRUNET
Hoja 1:
Me - moría ... Por la lesbiana invisible
DIDASCALIA: usá tu imaginación e imaginate el fondo negro, el globito de diálogo blanco y las letras en un negro potente.
TEXTO DRAMÁTICO
EN EL COLEGIO* NADIE IGNORA QUE SOY LESBIANA FEMINISTA. PERO NO SABEN QUE SOY INVISIBLE, COMPLETAMENTE INVISIBLE. TODAS LAS MAÑANAS ME MAQUILLO METICULOSAMENTE. NO ENCONTRÉ OTRA SOLUCIÓN PARA PODER INTERACTUAR. FIN DEL PRIMER CAPITULO (ASÍ, LEASE BIEN, SIN ACENTO) ¿continuará?
Hoja 2:
Me - moría ... Esta vez en colores DIDASCALIA: fondo verde brillante y luminoso. Globo de diálogo fucsia, letras amarillas. Todos los colores igualmente brillantes y luminosos.
La lesbiana invisible, sin maquillaje, está sentada en un cómodo y desvencijado sillón, cubierto por una manta del mismo verde brillante que el fondo (es prácticamente indistingible, salvo algunos marcados pliegues en la manta). Ella, sin su maquillaje, invisible. En el barrio, también se sabe. Colegas, alumnxs, vecinxs, charlan a menudo conmigo. Esta tarde, el profesor de literatura me contó que su pareja había consultado a la médica cuyos datos le pasé, el aborto se hará la semana que viene. Ella y él van a tomarse una semana para reflexionar sobre lo ocurrido y lo que va a a ocurrir. Comprenden que este momento les cambia la vida definitivamente, a él y a ella por separado. Quieren empezar a leer y a reflexionar sobre los usos sociales que se hacen de los cuerpos de las mujeres, sobre la autonomía para decidir, sobre la poca naturalidad de la maternidad y la paternidad, sobre la artificialidad del sexo que venían practicando (y que tuvo el molesto resultado del embarazo. Yo no pregunté si “se habían cuidado”, porque estoy convencida que poco importa). Ella y él me invitan a tomar un café pasado mañana, para charlar a fondo sobre todo esto.
Hoja 3: síntesis
Hablar de sexualidad, de los cuerpos, de las búsquedas. De los deseos. (ayer aprendí que hay una posibilidad más rica, todavía, que es hablar de los placeres, no de los deseos) Me complace, me estimula, me enriquece y me encanta que mis colegas, mis vecinas y vecinos, mis alumnas y alumnos, conocidas y conocidos acudan a menudo a charlar conmigo. Consideran que puedo ayudarles a pensar, a encontrar respuestas y preguntas. Porque, suelen decirme, “vos ya habrás reflexionado un poco sobre esto, ¿no? Porque estás al costado de las normas heteropatriarcales, ¿así, “heteropatriarcales”, está bien dicho?”
Hoja 4:
Semejanzas y diferencias
Hay infinitas formas de invisibilidad. Todas - estoy convencida- resultados de la fantasía. En mi caso, solamente hay una superficie imaginaria sobre la que puedo aplicar diversos vestidos y maquillajes. Mi organismo funciona -hasta donde puedo registrarlo- como cualquier otro, pero es completamente inabordable al tacto, al olfato, inclusive a los cruentos procedimientos “científicos”. Mi cuerpo es un espacio múltiple a ser explorado, un campo de batalla, un complejo soporte imprescindible. Además, es invisible cuando no está convenientemente aderezado. Pensándolo bien, nada de lo que dije acerca de mi cuerpo lo marca como sustancialmente diferente a cualquier otro cuerpo que parezca de mujer.
Hoja 5: adentro/afuera
Lo complejo es buscar cómo resquebrajar esa unidad monolítica que -para la comunicación, para poner en funcionamiento “la vida” en cada microcosmos personal- es la imagen de los cuerpos propio y ajenos. Mis amigas, amigos, colegas, alumnas, alumnos, la gente con que me cruzo cada día, ve en mí a una militante lesbiana feminista, no tan joven como entusiasta. Piensan que transito por el mundo como cada una, cada uno. Es difícil que se enteren, que sospechen, que cargo con una particularidad que, irónicamente, me hace menos densa, tal vez directamente insustanciosa. Nada queda de mí (de “mí”, no de mi escritura, de mis palabras, de mis ideas, hablo ahora de “mí” propiamente dicha) debajo del maquillaje, de la ropa. ¿Qué me diría sobre esto el profesor de literatura?
Hoja seis: todo lo sólido se desvanece en el aire
La corporalidad, oí decir hace unos días. El cuerpo como antena, pienso (y me perplejizo por recurrir a esta comparación cientificista, de la que no puedo escapar). Una antena donde una señal hace resonancia. Un cuerpo imperceptible es absurdo, existe sin existir.
CONTINUARA......
Publicada en Baruyera 4

4 comentarios:

Anónimo dijo...

.

suspirita baruyera dijo...

gracias por tu sintético pero valioso comentario, anónima de las 18:28!

Por cierto, el proyecto de transcribir estas memorias nació con la idea de ser una historieta interactiva.

Tendré muy en cuenta tus observaciones y espero recibir otras en el futuro.

La construcción de la corporalidad desde lo invisible es un temazo para mí.

saludos y gracias


s

Basilio Pozo-Durán dijo...

hola

alguien dejó un comentario en HoraSur. muchas gracias. leí algo de vuestro blog y tb me descargué las revistas en .pdf

por favor si quieren hacerme llegar textos o cualquier cosa no duden en enviarlos a horasur@yahoo.com y podría poner algunos en mi blog

saludos y enhorabuena por vuestro trabajo!

Chris dijo...

Y la hoja 7??? son casi las dos de la mañana. Sigo esperando????
Quiero la hoja 7...