jueves, 19 de enero de 2012

Si quiere un aborto, entonces hablemos de aborto.

Hace un buen par de días se me ocurrió escanear y difundir el que me parece uno de los mejores artículos de Teoría King Kong, de Virginie Despentes. El que habla sobre la violación y que dice algo así: la violación es algo que puede pasar, es algo que va a pasarles muy probablemente a las que se decidan a salir solas, a andar en la oscuridad, a hablar con un tono seguro, a disfrutar de sus cuerpos y sus vidas, a usar el tiempo como más les de placer. Es algo que va a pasarte, para que te asustes y vuelvas a tu casa a lavar calzones ajenos, para que seas obediente a las normas de la heterosexualidad y el machismo (que son casi lo mismo). Porque la violación es una experiencia punitiva que opera sobre ciertas personas audaces.


Ahora salta el caso (un caso) de niña embarazada peticionando hasta el momento infructuosamente un aborto… ¡que ya podría haber concretado discreta y cómodamente si alguna de esas señoras que estuvieron cerca para escribir luego sus reseñas periodísticas o sus tesis doctorales le hubieran pasado a tiempo a ella o a las personas adultas que la acompañan el teléfono de la LINEA ABORTO: MÁS INFORMACIÓN MENOS RIESGOS (011 15 66 64 7070)! Se machaca y machaca en que es niña, en que es pobre, en que fue violada… ¿y eso a quién mierda le importa? O debiera preguntarme ¿y quiénes son lxs mierdas a los que esos detalles les importan, que prefieren debatirlos y debatirlos distrayendo y esperando a que sea demasiado tarde para que el uso de las pastillas sea muy seguro?


Veo en algún lugar “negar un aborto en caso de violación es ilegal”. En mi opinión –que ya me cansé de llamarla humilde, que no lo es- ese texto atrasa y entorpece, jerarquiza algunos abortos respecto a otros y entonces también jerarquiza los embarazos, legitima las prácticas patriarcales aceptadas por el establishment y somete el cuerpo preñado sin deseo a las convenciones sociales más ultrajantes, a tortura y a discriminación… ¿es necesario enumerarlas? La leyenda en fondo verde se multiplica con el correr de las horas. Tiene éxito. ¿será porque quienes adhieren sinceramente la comparten, o será que nadie encuentra otros eslóganes más empáticos, más rebeldes, más …? ¿cuántas vueltas vamos a darle a la violación, si se trata de aborto? Me recuerda a una ineficaz terapeuta que me hablaba de intensas amistades (que ciertamente eran otra cosa, pero recién pude saberlo mucho después) por pura lesbofobia ¡cuánto atrasaba ella y cuánto me retrasó en el hacerme a mí misma más fuerte y menos víctima! Dejemos de hablar de violación que se trata de aborto y difundamos que puede fácilmente accederse a información confiable por teléfono o leyendo el manual de las Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, que ya bien podrían llamarse, para mi gusto, “Tortas Fritas y Quemadas por la Popularización del Aborto”.


Nuestro país hace tiempo está listo para legalizar el aborto, así, a secas. ¿por qué entonces encaramarse en un ANP que no es el ABORTO NACIONAL Y POPULAR sino una sigla amputada para decir “aborto no punible”? ¿por qué seguir recorriendo el círculo vicioso que degrada cuerpos y subjetividades en demente, violada, riesgo de vida y todas esas imbecilidades que, al fin y al cabo, son puras regulaciones sobre el deseo ajeno, el deseo principal de no ser paciente, sino ser eficiente, responsable, protagonista. Deseo de autonomía y deseo de abortar.
Y el resto, seamos eficientes entonces: Aborto más acción menos lloriqueo. Difundí el número de la línea en vez de rasgarte las vestiduras y rezongar por internet.
sonia gono
teléfono de la línea: 011 15 4666 7070, dejá un mensaje de voz o de texto y te contestan dentro de las 24 hs. página web: http://www.abortoconpastillas.info/