domingo, 2 de enero de 2011

El derecho a no ser madre y si

UNo de los primeros aprendizajes feministas es que la asociación entre mujer y  maternidad no es biológica sino histórica. Ser madres es una obligación social impuesta a las mujeres sobre la que se funda la economía heterosexual. La familia  es la  verdadera unidad de producción del sistema capitalista, en ese marco la mujer pare, cría, y prepara hijos e hijas para el heterocapitalismo (del que ahora también forman parte ciertos sectores LGBT). Lxs prepara en los “valores esenciales”, que con sus variantes, por H o por B siguen siendo en el fondo, los mismos y tienen como objetivo replicar hasta el infinito el modelo: lo primero es la familia, hay que seguir reproduciéndose, cada quien ocupa su lugar en la mesa, y el trabajo dignifica.
Del otro lado están (y siempre han estado ahí) las que no quieren ser madres, ni familia y escapan voluntariamente a aquel destino a través de vericuetos como quedarse soltera, hacerse lesbiana u otras formas más o menos innovadoras como las relaciones heterosexuales no tradicionales (experimento que sigo escudriñando con desconfianza lesbiana ortodoxa).
Mi nuevo aprendizaje desde que participo de la “Línea Aborto más Información Menos Riesgos” es que hay un gran grupo de mujeres que lejos de la polarización “maternidad – no maternidad” deciden estratégicamente según sus necesidades actuales cuándo ser madres o no. El 41% de las 5000 mujeres que llamaron al teléfono durante un año tenía 1 o 2 hijos. Ellas entienden que no es lo mismo quedar accidentalmente embarazada que parir y no es lo mismo parir que ser madres. Y desean, eligen, deciden, actúan en consecuencia.
Ser madre es un hecho cultural historicamente biologizado a fuerza de criminalización, prejuicios y misoginia, por lo tanto la resignificación del deseo de la maternidad en el siglo XXI debe  necesariamente matizarse y complejizarse a través del ejercicio de otros derechos: a decidir cuándo, cómo, por qué y con quién ser madres o no.

 Las mujeres lo sabemos, por eso, el 40% de los embarazos terminan en abortos. ¿El congreso por su parte, se habrá enterado que la esclavitud  se abolío? ¿Que las mujeres votamos, ejercemos cargos publicos, creamos cultura?